No vengo a venderle un software. Vengo a poner una herramienta al servicio de su comunidad para cerrarle la puerta a la corrupción y al fraude.
Para sostenerla —servidores, inteligencia artificial, soporte y mejora continua— necesito su respaldo. Por eso, en vez de un precio, le propongo formas de aliarnos: elija la que mejor le sirva a su entidad, o combinémoslas en un contrato hecho a la medida que nos beneficie a todos.
Primero le demuestro que sirve. Después hablamos.
Ideal: Para empezar sin riesgo ni trámite y ver el valor con datos reales.
Ni usted lo paga todo, ni yo lo sostengo solo.
Ideal: Para una implementación estable y de largo plazo, sin sobrecostos.
La plataforma se paga sola con lo que le ahorra.
Ideal: Para subsidios, contratación y regalías donde la fuga es medible.
Que lo financie quien quiere ver un país más transparente.
Ideal: Para llegar donde el presupuesto no alcanza, sin frenar el proyecto.
Al costo de operación, más un reconocimiento simbólico por sostenerla y mejorarla.
Ideal: Para entidades que quieren un dueño claro del sostenimiento, en un pequeño contrato de soporte y mejora continua.
En una catástrofe no se le cobra a la comunidad: se ayuda.
Ideal: Para responder hoy a un desastre y trazar cada peso que llega, sin cobrarle a quien sufre.
Existen varias figuras para vincularnos según su naturaleza y presupuesto. Su oficina jurídica define la más conveniente:
Esto es orientación general, no asesoría jurídica. La decisión y la estructura contractual las define su entidad con su equipo legal.
Empecemos por una conversación
30 minutos, con su equipo y en sus celulares, sobre un caso real de su entidad.
Hablemos¿Prefiere partir de una referencia de costos? Tenemos una idea inicial de precios que planteamos al comienzo. No es el objeto principal — la conservamos solo como punto de partida para conversar.